18/6/13

Barry: "Educadores, no confundan más la educación mediática con la educación en tecnología, por favor"

Opinamos igual que la profesora Caitlin Barry cuando afirma en uno de sus posts en The Huff Post Education: Educadores, no confundan más la educación mediática con la educación en tecnología. Junto a Alina Damian hemos traducido el texto íntegro porque pensamos que explica claramente lo que sucede con el uso equívoco de los términos "educación mediática"  y "educación en tecnología".
 



Hace un año aproximadamente, envié un email a un viejo maestro y le pregunté si yo podía enseñar alfabetización mediática como electiva en la que había sido mi escuela secundaria. ¿Era una proposición pretenciosa? Tal vez. Pero vale la pena probarlo, pensé. Él fue muy amable en su respuesta -a distancia "quizás"-, pero dijo algo bruscamente en el email que me quedó grabado. Él combina el "uso de las Tablets" con la alfabetización mediática.

Desde entonces, he escuchado a una serie de educadores bien intencionados utilizar el término "alfabetización mediática" cuando se habla de educación en tecnología y de aprendizaje digital. Es comprensible, ya que están profundamente entrelazados. Sin embargo, no son lo mismo. Al tratar de encontrar una manera de articular las diferencias, me encontré con este pensamiento de Henry Jenkins: "Reducir las alfabetizaciones de los nuevos medios a habilidades técnicas, sería tan erróneo como confundir caligrafía con composición". Explica que, a pesar de que los laboratorios de ordenadores han reemplazado la escritura arcaica en el aula, la alfabetización mediática sigue siendo la gran ausente en la mayoría de lugares. "Los estudiantes también deben adquirir un conocimiento básico de las formas en que las representaciones mediáticas estructuran nuestras percepciones del mundo" (Jenkins 2009, 30).

En muchos casos, el mal uso de términos educativos es intrascendente. Por ejemplo, si un profesor hace un buen trabajo de enseñar con diferentes estilos de aprendizaje, no importa si denomina a la práctica "diferenciación". Sin embargo, confundir la alfabetización mediática con el uso de tecnologías en las escuelas me parece un malentendido peligroso. Al ofrecer programas de alta calidad de alta tecnología en nuestras escuelas, estamos entregando a los estudiantes las herramientas para consumir aún más los medios que antes. Les animamos a utilizar Google Imágenes y a buscar en YouTube para encontrar vídeos atractivos, pero no les hemos dado ninguna herramienta para analizar todos estos medios. En muchos casos, los estudiantes no tienen idea de cómo ser crítico acerca de lo que consumen. Ellos dan valor a lo que ven.

Ahí es donde entra en juego la alfabetización mediática. Se anima a los estudiantes a “deconstruir” los mensajes de los medios, y responder a las preguntas: ¿Quién creó este mensaje? ¿Qué técnicas creativas se utilizaron para llamar mi atención? ¿Cómo pueden distintas personas entender este mensaje de manera diferente? ¿Qué valores, estilos de vida y puntos de vista están representados u omitidos en este mensaje? ¿Por qué se está enviando este mensaje? 

 Eso no está ni siquiera cerca de enseñarles a usar aplicaciones para la Tablet o Google Docs. Aunque Google Docs puede ser una habilidad más importante para el éxito laboral, la alfabetización mediática construye habilidades para el pensamiento crítico que los estudiantes pueden aplicar más allá de su ocupación como estudiantes.

Por lo tanto, pido a las escuelas hacer una pausa por un momento, antes de asumir que sus estudiantes están alfabetizados en relación a los medios de comunicación porque saben cómo usar las nuevas tecnologías. Después de todo, algunos niños pueden codificar sus propias apps, pero no tienen ni idea cuando ven estereotipos dañinos en televisión. La educación en tecnología puede ser un poco más sexy que la alfabetización mediática, pero vamos a tratar de enseñar ambas, ¿de acuerdo?